Freddie

Días de mucho, vísperas de nada. Exhibicionismo sentimental

Domingo, Noviembre 30, 2003

24

It’s my birthday
No one here day
Very strange day
I think of you day
Go outside day
Sit in the park day
Watch the sky day
What a pathetic day
I dont like this day
it makes me feel too small
I dont like these days
They make me feel so small

posted by Freddie at 4:45 am  

Jueves, Noviembre 27, 2003

La Pandilla Basura

Hace un tiempo aluciné cuando descubrí­ la cantidad de cromos y merchandising que salió en los USA y, como no, me compré la cole, un desembolso importante pero ya se sabe, es un fetiche.
Más de 10 años después han editado la serie 16 que se hizo en 1989 si no me equivoco pero no se llegó a editar, incluyendo ahora comos nuevos como el de Harry Puto xD
Me los voy a comprar!!!!

Una de las pocas cosas buenas de los 80

posted by Freddie at 18:11 pm  

Domingo, Noviembre 23, 2003

Future Management

You don't need nobody else but me...

posted by Freddie at 6:02 am  

Domingo, Noviembre 23, 2003

Algunos momentos ya van quedando atrás

Aunque no me suele gustar el paso del tiempo, gracias a “dios” algunos momentos ya van quedando atrás.
Son momentos muy tristes y amargos, por algunos siento hasta desprecio.
Me alegra empezar a no tenerlos tan presentes, que no olvidarlos, ya que la cicatriz la llevaré conmigo el resto de mi vida.
Y es que como bien dijo Freddie (no yo), cada uno en la vida tiene su camino y su equipaje y debes cargar con él.

posted by Freddie at 5:57 am  

Miércoles, Noviembre 5, 2003

Frustrado una noche más

Básicamente se basa en no recibir la respuesta que he pre-asimiliado mentalmente.
Al tener una actitud hacia alguien, sin quererlo esperas que ella tenga la misma actitud por respuesta.
Pero una vez más, bienvenido a la realidad.

Que os jodan a todos.

Saldrí­a a la calle pero hace frí­o, puto invierno…

posted by Freddie at 3:05 am  

Martes, Noviembre 4, 2003

Love in the 90’s WAS paranoid

Es triste ver como el tiempo también afecta a las canciones, las cambia y las envejece, aunque no caduquen nunca.
El Domingo noche fui a ver a Blur, no precisamente por su nuevo disco, sinó porque es uno de esos grupos que tienes que ver alguna vez antes de morirte, como a Raphael (el próximo de la lista!).

Aunque finalmente dio la talla, Damon cada vez está más viejo, quizá a Liam no se le note porque siempre está quieto.
Mereció la pena ir aunque solo sea por vivir canciones como The Universal, To The End, Badhead, Beetlebum, This is a Low y alguna más.
Eché de menos tantas canciones… pero aún así­, gracias por tantos momentos, tantos sentimientos, tantos recuerdos… que brillan, resplandecen, son los recuerdos de Los Dí­as del Britpop, los que marcaron mi vida.

Saliendo de Razzmatazz y de vuelta a esta mesa, me queda la cierta amargura de escuchar estos dí­as Beetlebum Remix, Best Days, You’re So Great, Look Inside America, Essex Dogs, Mellow Song, No Distance Left To Run, la amargura de Caramel, y yo que se cuantas más…

Todo lleva a lo mismo, el tiempo no se detiene…

Y opiniones hay para todos los gustos:

Blur vuelve a la carga más renovado que nunca para tocar en directo en Razzmatazz los temas de su nuevo trabajo: Think Tank. En él, y prescindiendo del guitarrista Graham Coxon, el lí­der de la banda, Damon Albarn, ha conjugado diversas influencias que ha ido asumiendo a lo largo de los cuatro años que Blur lleva sin editar álbum.
Producido por William Orbit, colaborador de Fat Boy Slim y Madonna, Think Tank recoge un amplio abanico de sonidos étnicos y electrónicos. Los últimos trabajos de Albarn con músicos de Mali en 2002 y su proyecto personal con el exitoso grupo Gorillaz ha dado como resultado un sonido un tanto diferente al que el grupo británico nos tení­a acostumbrados.
La esencia de Blur, no obstante, no se pierde:en éste, que ya es el séptimo trabajo de la banda, sigue demostrando un enérgico positivismo en sus canciones, aunque con una variedad ecléctica de ritmos y texturas.
El disco, grabado en Marraquech (Marruecos) y la venta desde el 5 de mayo de este año, alude al poder del pensamiento. Según el propio Albarn, son las canciones “más directas y con más energí­a” desde que grabaron Parklife, un disco de referencia para los sibaritas del britpop en la década de los noventa.
l Razzmatazz. Sala 1. Diumenge, a les 20.00 h. 25 euros.


Blur, en el 2003: hoy sólo Alex James y Dave Rowntree aceptan las ideas de Damon Albarn (en el centro). Graham Coxon ya no quiere saber nada de ellos.POP // DE PURA RAZA ‘BRIT’
BLUR, UN GATO CON SIETE VIDAS

• El grupo de Damon Albarn, ahora reducido a trí­o, sigue esquivando su propia sombra en ‘Think tank’

Blur, en el 2003: hoy sólo Alex James y Dave Rowntree aceptan las ideas de Damon Albarn (en el centro). Graham Coxon ya no quiere saber nada de ellos.

Nando Cruz

LA FICHA
Local: Razzmatazz
Fecha: Domingo, 2. 20.45 horas (Elbow) y 22.00 (Blur)
Precio: 25 euros

Dí­as después de la publicación de Think tank (2003), el guitarrista Graham Coxon, desde la libertad que proporciona la fuga voluntaria, declaró que, una vez oí­do el disco, se sentí­a aún más feliz de no estar en Blur. En cualquier otro caso, ésta serí­a la estocada final, pero Damon Albarn parece dispuesto a demostrar que Blur es un gato con siete vidas.
Blur nació medio muerto cuando su debut, Leisure (1991), se subió al último vagón del sonido Manchester. Otra banda habrí­a fenecido ese mismo dí­a, pero contra todo pronóstico, el cuarteto revivió con Modern life is rubbish (1993), una infravalorada biblia del brit-pop que, reescrita para el gran público bajo el tí­tulo de Parklife (1994), les convirtió en el grupo clave del movimiento. Henchidos de orgullo británico, malgastaron su segunda vida en una absurda batalla con Oasis que libraron con un disco similar a Parklife, pero sensiblemente inferior, The great escape (1995).

DISPAROS AL AIRE
A partir de entonces, y con el brit-pop de capa caí­da, Blur no tuvo más remedio que reinventarse para no morir engullido por el género que habí­a desatado. Lo intentaron primero con Blur (1997), un disco de renovación sólo parcial que, justo por eso, hoy aguanta mejor el tipo. Albarn y compañí­a sacaron un puñado de buenas canciones de un aparentemente destartalado proyecto con influencias de Pavement, David Bowie, el dub, el lo-fi y el rock experimental alemán.
Su siguiente intento, 13 (1999), fue bastante más desesperado, estridente y afectado por una fuerte acidez estomacal. Quisieron romper del todo con su pasado y casi se rompen ellos. En el clip de Coffee & TV bromeaban con una rumoreada huida de Coxon. Y ahora, Think tank (2003), ya lo han grabado sin el guitarrista, que, harto de perder el tiempo en Blur, prefiere perderlo él solito en discos de folk austero y psicodélico como The sky is too high (1998) o The kiss of morning (2002).
A Blur se le agotan las vidas. Al público, la paciencia. Y, ajeno a todo, Albarn cuela en Think tank algunas de sus inquietudes más recientes; entre ellas, la música africana y la electrónica. El resultado quizá no devuelva al grupo al número uno, pero es fiel a su lema: “No tengo nada que temer”. Igual lo que pasa es que Blur ya no existe. Pero lo que nos queda tampoco está tan mal.


BLUR, un capí­tulo más en su proceso de desintegración

• Visto lo visto y oí­do lo oí­do, da la impresión de que el suyo ya es un caso perdido

Blur.

NANDO CRUZ

ARTISTAS: Blur y Elbow
LOCAL: Razzmatazz
FECHA: 2 de noviembre

Suena Girls and boys, el público enloquece y Damon Albarn, contagiado por tan festivalero furor, hace el gesto de quitarse la adulta chaqueta para volver a su juvenil aspecto de estrella pop en camiseta. Lo piensa mejor y se la deja puesta. Es una de las incontables dudas que asaltan al cantante de Blur desde que su grupo se convirtió en el más famoso del pop británico de los 90. Pero, desde luego, no es la más acuciante.
Damon Albarn ha empeñado los últimos siete años a la esquizofrénica misión de despedazar la imagen y sonido de Blur. Un empeño que hoy ya deberí­a iniciar su segunda fase. Porque una vez hecho trizas el pasado, habrí­a que empezar a construir algo. Lo que sea. Pero no hay manera. Y encallado en esa cruzada de destrucción de la marca Blur sigue paseándose por los escenarios.
Si en disco, Beetlebum y Tender (dos de los singles más raros e inspirados del brit-pop después del brit-pop) certifican el intermitente talento de Albarn, en vivo presentan a Blur como una caricatura de sí­ mismo; sobre todo en Tender, con el corito gospel y el contrabajo de Alex James.
Lo mismo hay que decir de las canciones más endebles de Think tank. Good song, Brothers and sisters y Gene by gene estancan un concierto donde sólo Out of time y Caravan salvan el tipo. Y más por lo que se intuye que por lo que se oye.
Blur es un grupo hecho añicos que insiste en seguirse llamando Blur. Pero el problema ya no es de coherencia, sino más bien de consistencia. Ni siquiera son capaces de poner orden a su caótico abanico de ideas, así­ que el grupo da tumbos por el escenario sin convencer en apenas ningún caso.
Bueno, For tomorrow, aprovechando la presencia de los coristas, sonó más bonita que de costumbre. ¿Algo más? Poco. Blur padece una flagrante crisis de identidad que le impide defenderse en vivo con un mí­nimo de decencia.
Elbow no tienen tantos lí­os en la cabeza. Se limitan a aplicar brochazos de electricidad a un rock de supuesta intensidad emocional que, la verdad, resulta bastante espeso, tedioso y gris.


Blur muestra la “reinvención” de ‘Think tank’ en Razzmatazz

• “Ser un grupo pop significa experimentar”, declara el baterí­a Dave Rowntree

JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Blur pasea hoy su nuevo rostro en Razzmatazz (diez de la noche), después de que la marcha de Graham Coxon haya dejado al grupo convertido en trí­o. Su último disco, Think tank, que tantea nuevas sonoridades con guiños experimentales y magrebí­s, es, según el baterí­a Dave Rowntree, “un nuevo principio” para esta banda que hace ya casi 10 años capitaneó el brit-pop junto con Oasis.
“Cada disco es un nuevo comienzo, pero esta vez lo es más porque Graham nos dejó y necesitamos un tiempo para aceptarlo”, explica Rowntree por ví­a telefónica, que elabora un discurso a base de alusiones a la renovación de ideas y, al mismo tiempo, del mantenimiento de la identidad del grupo. “Para nosotros, ser un grupo pop significa experimentar. Y nosotros seguimos siendo Blur y sonamos como Blur”, sentencia.
Cuatro años después de su anterior trabajo, 13, y tras las celebradas aventuras de Damon Albarn con Gorillaz, el grupo británico ha publicado un disco algo desconcertante, en el que conviven giros de dance-rock de laboratorio, arrebatos punk y destellos de pop con texturas agrestes. “Cada vez que grabamos un disco somos como una banda nueva. Nos gusta reinventar nuestro sonido, nuestras estructuras, nuestra imagen… Queremos ir hacia adelante; nunca hacia atrás”.
Y eso que, el año pasado, el grupo sorteó los abismos tras la partida de Graham Coxon. ¿Hubo algún amago de disolución? “¡Cada mañana!”, suelta Rowntree con una carcajada. “Yo mismo me preguntaba: ‘¡Dios mí­o! ¿qué vamos a hacer?’. Pero si sigues una carrera larga tiene que haber alguna crisis; sin ellas, no hay carrera. En Blur ha habido muchas, creo que una cada mes, pero esperamos seguir teniéndolas”.
Una de las novedades de Think tank es el factor étnico de algunas canciones, provisto por un pelotón de músicos marroquí­s con el que el grupo trabajó in situ en Marraquech. “Fuimos buscando una aventura, sin esperar nada en concreto. Estuvimos en una granja, en medio del campo, y fue más una experiencia que un trabajo”. El viaje caló hondo en Rowntree: está aprendiendo árabe. “He empezado a tomar lecciones, aunque es muy difí­cil y voy muy lento”, se queja.
Sin Graham Coxon, el peso creativo del grupo se reparte ahora aparentemente entre sus tres miembros, aunque Damon Albarn, el cantante, “es el principal compositor”. La plaza de guitarrista la ocupa en esta gira Simon Tong (ex-The Verve) en condición de asalariado. “No es un reemplazo real de Graham”, asegura Rowntree.

‘HITS’
RECUPERADOS
La evolución del grupo podrí­a poner a sus miembros en una situación incómoda a la hora de diseñar los repertorios de sus nuevos conciertos: los viejos hits de Modern life is rubbish, Parklife y The great escape parecen situarse a años luz del material actual. “Eso no es un problema, sino todo un lujo. Pocas bandas han tenido la suerte de grabar siete discos. Es fantástico poder elegir entre tanto material cuando sales de gira”, replica Dave Rowntree, que desea describir a Blur como un grupo profundamente libre.
“Lo más importante es que no estamos obligados a tocar ninguna canción. Hemos hecho shows tocando sólo caras B, o sólo sencillos. Ahora hemos grabado nuestro mejor disco, y poder tocarlo junto a Girls and boys, To the end y Tender es muy excitante”, explica el baterí­a, que ve la era brit-pop como un remoto periodo histórico.
“Pero fue muy divertido que Girls and boys, una canción sobre sexo anal, subiera en las listas de éxitos. Nos hizo muy felices”, asegura.
Tras más de 10 años de ruta, Blur no desfallece. ¿Tienen cuerda para otra década? “No hacemos planes de futuro. Somos Blur, no Robbie Williams. Pero puedo garantizar algo: nunca haremos lo que la gente espera de nosotros”.

posted by Freddie at 5:28 am  

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