No se acaba el tiempo, después de hoy habrá mañana para la mayoría de nosotros, pero la sensación que tengo es que sí se acaba, será por eso que dicen que es el fin de un ciclo.
Estas noches siempre tengo la misma sensación, como que se acaba el tiempo, hay una especie de nerviosismo en el ambiente, más aún cuando se acercan las dichosas campanadas.
Y luego toca la fiesta obligada, a pasarlo bien.
Para mi decidí que eso se acabó hace ya unos años, y para mucha gente parece que también.
Recuerdo cuando se hacían las macro-garruladas, también conocidas como macro-fiestas, con autobuses y todo que enlazaban unas con otras. Este año, según he leído, se hacen solo 2 en Barcelona ciudad.
No pienso hacer balance del año porque es tan típico… y dudo mucho que le interese a la gran mayoría de los que van a parar a esta página, y si tanto te interesara pues pregúntamelo.
Es una sensación extraña, toda la familia sentada en el sofá frente al televisor, algo habitualmente inusual, te comes las uvas como buenamente puedes y luego viene cuando la gente se emociona, llora, se acuerda de los que no están y se preguntan si otros seguirán el año que viene.
A mi juicio las noches de fin de año (el término Nochevieja ya no se deja oir mucho) son como separadores en el tiempo, pequeños puntos que sin tener gran una importancia a veces sirven como de referencia.
Pues nada, que feliz año a quien se lo merezca, especialmente para los que estén solos, y al que no que le jodan.