Hay tantas formas de hacer las cosas que luego uno siempre se lamenta pensando que debería haber hecho lo otro.
Las palabras también influyen mucho. Aunque el contenido/mensaje sea el mismo, una palabra deshubicada o malinterpretada lo puede enviar todo a la mierda, te la puedes jugar solo escogiendo las palabras de una frase.
Y como decía, siempre está el momento de arrepentimiento en el que estás seguro de que el bueno era el plan B, pero supongo que es fácil pensar eso desde la certeza de que el A te ha fallado.
Hay tantas formas de hacer y decir las cosas…
Me gustaría tener una enciclopedia de mi vida, con todos los acontecimientos y sus respectivas horas, fechas y lugares, y al lado una especie de mapa con todas las opciones y a donde lleva cada una. Así sabría que decir y hacer en cada momento, siempre iría por el buen camino.
Supongo que pensarás que parte de “la gracia de la vida” reside ahí, pero a veces uno se cansa de tanto error, decepción, fracaso…
¿No te parece?
Necesito salir de aquí y no tengo a nadie con quien irme de paseo.
Ni siquiera alcohol.
Sabina canta algo por dios…
busca un asolucion a eso que sientes.
suerte
Comentario por xxx — 10 Septiembre 2004 @ 10:30 am