Pido perdón a los grandes por tales atrevimientos…
Por la blanca noche,
que se adentra en tu ventanal,
te vas Alfonsina,
a dormir con tu soledad,
por un sendero solo de pena y silencio,
que llegó,
hasta tu cama.
Sabe Dios qué angustia te despertó,
qué raíces viejas,
tu lágrima regó,
hasta lo más profundo,
en la oscuridad,
de la noche en tu cuarto.
Dispara tu objetivo una vez más,
en una foto de rojo y coral,
atrápame un poco más,
sin luz,
y dime que,
mi reflejo no vuelve ya más.
Baja la lámpara,
un poco más,
olvidate, déjame soñar,
y si llama él,
no le digas que estoy,
dile que,
Alfonsina no vuelve más.
Y si llama él,
dile que me fui,
que no vuelves ya más,
dormida,
como en sueños,
Alfonsina, roja de coral.