A veces cuando estoy hablando con alguien conocido me pregunto como y cuando será la última vez que nos veamos.
¿Será porque me moriré yo, se morirá él/élla, discutiremos y dejaremos de hablarnos o nuestra amistad caducará?
Éste último caso es el que más extraño se me hace y quizá a la vez es el más común.
Es como si dos personas dejaran de importarse mutuamente la una a la otra.
No hablo del “colega” al que puedas ver de vez en cuando al “salir de fiesta”, me refiero a ese alguien a quien al menos alguna vez hayas podido tildar de amigo.
Se pierde la costumbre de salir juntos, de llamaros porque sí para contaros cualquier tontería con tal de pasar un buen rato hablando con alguien, dejas de ver también a sus amigos y dejas de ir a esos sitios a los que soliais ir, quizá porque “ya cansan”.
Un buen día te preguntas “¿qué habrá sido de…?” pero ya es demasiado tarde para volver a llamarle/a, ahora tu llamada te parece fuera de lugar hasta a ti mismo, ahora tendrá otra vida, habrá cambiado su forma de ser con el paso del tiempo, tendrá una pareja que no conoces, nuevos amigos, o lo más probable, ya no tendrá ese viejo número de teléfono que tenías apuntado en una agenda ya amarillenta y gastada, esa que usabas mucho antes de que “existieran” los móviles, o cuando te jurabas que nunca tendrías uno porque eso era cosa de pijos.
Quizá algún día os llame, aunque parezca un poco más difícil cada día.
Mientras tanto lo dejaremos así…
la amistad es “algo” que debes de alimentar, cuidar, mimar… los amigos no caducan.
Llama hombre llama, que te mueres de ganas.
Comentario por mrtzl — 27 Enero 2004 @ 21:18 pm