Es de noche, ya alta madrugada,
es pronto pero despierto tarde,
suena la continuidad y canciones sin alma ocupan el vacío de las palabras,
ya no sonarán más, tampoco mañana, ni pasado,
quizá nunca más suenen como lo hicieron.
Alguna canción traicionera se cuela en mi sueño,
en mi subconsciente,
y unas pocas lágrimas resbalan por el final del ojo,
no podría explicar lo que siento, así que será mejor no intentarlo.
Por qué siempre me acuerdo de las noches que ya nunca volverán.
No volverán.