Son las tantas y mañana es uno de esos lunes en los que debería estar prohibido trabajar, o lo que es lo mismo, este es uno de esos Domingos que me trastocan el pensamiento y el sentido del tiempo.
Estamos en pleno Enero y ya busco el olor a verano.
Hoy era una de esas noches en las que no hace tanto frío y apetece uno de esos paseos nocturnos en silencio y tranquilidad, esos en que sientes el calor del asfalto y todo está bien, todo está en su sitio, y los minutos son solo para ti.
Siento ya ganas de abrir un rato la ventana pero nada más lejos de la realidad, el aire es frío aún.
El año pasado fue en Abril, espero esta vez no tener que esperar tanto, no tener que torturarme por las mañanas con solitarios paseos en los jardines del TNC en busca de un poco de sol y preguntándome “cuánto más falta aún…”.
En estos momentos todo ese bien estar queda muy lejos. Mañana por la mañana el virus de la madrugada escocerá como un bisturí, la garganta me dolerá al mismo tiempo que se me estrecha, los ojos me arderán y la mente se me retorcerá de dolor hasta que, vete a saber cuando, encuentre otro rato de paz, otro rato de esos en que todo está en armonía, todo está bien y se puede oler el previo del estío.
Creo que te quejas de vicio
;-)
Comentario por mrtzl — 12 Enero 2004 @ 22:37 pm
La comodidad de estar triste.
Comentario por Freddie — 13 Enero 2004 @ 0:08 am