Hay que ver como está el patio, o el cementerio.
En pocos días Joaquín Luqui, Jiménez del Oso y, en otro plano, el Papa.
Y si miramos un poco mas atrás tenemos al Peito, al Pulga, Pepe Carroll…
Pero lo de Jiménez del Oso me da que pensar, era de esos que te dan la seguridad de que hay algo después de la muerte.
¿Lo habrá encontrado? ¿será cómo esperaba? ¿nos hará algún guiño?
Estaba leyendo el forat cuando este comentario de Sergi me ha dado que pensar:
No crec que ningú pugui respondre’t a així² sense por a equivocar-se, perí² jo ho veig així: milions de molí¨cules d’H2O creen una massa d’aigua; aquesta massa respon a estímuls exteriors, que la poden fer refredar-se fins la congelació o escalfar-se fins bullir, i en última instí ncia evaporar-se. Nosaltres no deixem de ser una massa d’aigua que reacciona davant d’impulsos. Ens refredem, ens escalfem, i en última instí ncia ens evaporem. Som pura química. La conscií¨ncia no és més que el resultat d’un contenidor físic viu. Quan aquest contenidor físic -és a dir el cos humí - mor, les cí¨l·lules vives es degraden, les mortes creixen sense control, i no t’extranyi que la conscií¨ncia es transformi en impulsos elí¨ctrics que -perquí¨ no?- bé podrien ser els encarregats de donar aquesta última ordre al cos: eh, que t’has mort! Comença a descompondre’t que jo em desintegro ja!
Perí² si vols que et digui la veritat, ni sé quí¨ passa amb la conscií¨ncia, ni m’importa gaire. No tinc cap creença sobre quí¨ ve després de la mort, perquí¨ seria una estupidesa, ja que no ho sabré mai fins que em toqui morir, oi? L’únic que dic és que sí que hi ha vida després de la mort, la del reste de la gent. O dit d’una altra manera: sempre hem de mirar endavant.
Yo siempre he sido de la creencia de que quizá hay algo después de la muerte pero no es como la iglesa nos lo pinta. Bueno, la iglesia o cualquiera de las otras 399 religiones, digo la iglesia porque es la que más cerca me toca.
Con mi punto de vista y la reflexión de Sergi, mi reflexión actual es la siguiente:
Si partimos de la posibilidad de que existiera algo parecido a la realidad que plantea la película Ghost, podríamos decir que los espiritus, almas, fantasmas o como lo quieras llamar, son en realidad parte de la energía que contienen las células vivas, y de alguna manera contienen la consciencia.
El hecho de que el aspecto y algunas de las funciones que pueda realizar esa energía sean iguales a cuando tenía un contenedor físico podría considerarse una especie de residuo de su estado anterior.
La energía ni se crea ni se destruye, se transforma. ¿Entonces que ocurre después?
Y yo a estas horas debería estar trabajando… um… xD
La historia es la siguiente, en esencia la consciencia está formada por señales eléctricas (energia) y estas se propagan por el universo por tiempo indefinido (como las emisiones de radio que lanza la nasa en busqueda de vida extraterreste), viajan pues hasta estar casi por todas partes. Estas señales es cierto que no pueden ver ni tocar, pero si pueden interaccionar con otras señales (otras consciencias). Pero… en que manera seremos nosotros concientes, de este ‘comportamiento post-mortem’ de nuestra consciencia. Pequeña paradoja que queda por descubrir.
Comentario por Rober — 6 Abril 2005 @ 0:03 am