“Hay que ver como está el tiempo” sería una de las típicas frases de ascensor que se podrían escuchar estos días por Barcelona, ya que hemos pasado de un calor “extremo” a una bajada de temperaturas considerable.
Bueno, considerable pero que te permite ir casi sin ropa por casa, así que tampoco es para tanto.
Pero el caso es que cuando más se acusan los cambios de temperatura son a primera hora de la mañana y por la noche.
No puedo evitar que ciertas mañanas, ciertas ráfagas de viento me hagan pensar que estoy en la recta final del verano, aunque aún esté en mitad de Julio.
Las sensaciones y emociones que me procuran los últimos días de verano son inexplicables, emocionantes, tristes…
Esos días son comparables a un solsticio, solo pasan una vez al año, son pocos los días que reunen esas condiciones, cuando paseas de mañana bajo el sol y es verano pero ya no hace calor y un viento fresco te da en la cara con un aroma particular.
Y sigue siendo verano, pero ya no hay ni una gota de sudor, y revivo suspiros de mi eterna juventud, y hay mariposas en el estómago pero solo viven hasta que expiro una vez más.
Solo quiero y espero seguir sintiendo lo mismo hasta antes de morir, que no hasta que sea viejo, en estos días en los que pienso tanto en la muerte a mi alrededor.
Everyone is dying
Stop crying now here comes the sun
I didn’t mean to hurt you, oh no no
It takes time to see what you’ve done
So I’ll wean myself off slowly
Sweet Song