Por suerte hay canciones y momentos que hacen que me sienta vivo.
Pasear entre árboles sintiendo el viento en la cara o escuchando canciones de fanclub de principios de los 90 que ahora me parecen hasta tristes.
Es más cómodo estar triste porque tienes justificación para casi todo, pero a ratos me siento feliz con mi vida y me compadezco de los demás por no tenerla.
A veces me siento tan afortunado por haber escuchado tantas canciones y recordar tantas cosas… y otras veces me pesa. Pero hoy me siento bien.
Escuchando canciones recuerdo escenas, momentos o “entornos” de mi vida pasada que ya no recordaba, más alla de los recuerdos que pueda “usar” habitualmente.
¿Por qué hay recuerdos que no se recuerdan?
¿Por qué es necesario un estímulo externo si siempre están dentro de mi cabeza?
¿Donde están mientras no los recuerdo?
¿Por qué se me difuminan las imagenes y se me borran las caras?
¿En favor de nuevos recuerdos?
¿Tengo memoria limitada entonces?
Los primeros días de Septiembre son brutales, su clima de calor seco y frío en las mañanas y las noches arrastra una gran carga emotiva, emocional…
Escucho tantas canciones y me acuerdo de tanto…
Las piedras, los árboles, la tierra, son tan cálidos…
Forever Love