No tengo del todo claro quien se fue primero, si John o Paul, pero el caso es que se fue.
Aunque el grupo se separó, no fue hasta el cabo de unos años que la separación fue oficial, cuando el grupo se disolvió a efectos legales.
Y en estos días la historia vuelve a suceder (el pasado siempre vuelve, escribió ella una vez) pero a minúscula escala.
Cuando ya es aburrido, cuando el trabajo no divierte y se vuelve una obligación fea, cuando crece la apatía y la desgana, es el momento de una separación moralmente obligada.
La “mágia” y las ganas se acaban, quizá solo hasta la próxima, pero va siendo hora de dejar de aferrarse a una hora ya cansada y zarrapastrosa, va siendo hora de ceder el micro a quien tenga algo que decir y tenga ganas de hacerlo bien alto.
De momento me quedo con las risas, las borracheras, los recuerdos, los miles de cintas y algunos mp3 de cuando la radio ya era en colores.
me quedo con las ganas de pinchar lost in translation y don’t believe the truth ;(
Comentario por elDiego — 6 Julio 2005 @ 8:48 am