Se sueña con la dicha constante, pero por lo que a mí respecta no es más que una sarta de gilipolleces. No hay ningún estatus nin ningún absoluto.
El dolor, en cierto sentido, es como la comida, o la vida; dolor y dicha. Entran al cuerpo y, a menos que lo sientas o lo expreses, se queda dentro como una especie de estreñimiento. No puedes librarte del dolor. No hay escapatoria, está ahí, en alguna parte de tu cuerpo. Saldrá con los nervios o con los cigarrillos que fumes o con lo que hagas, te quedarás calvo, o lo que sea. Se expresa de alguna manera. Es imposible librarse.
Creo que cada día pasamos por el cielo y el infierno; tenemos que hacernos a la idea. Sentir es vivir. En la vida se sienten todo tipo de cosas. Cada día es igual: un poco de cielo y un poco de infierno. No hay ningún día de dicha absoluta. Hay días mejores y días peores, y creo que cada día tiene un poco de todo. Es como el yin y el yang, o como quieras llamarlo. Es ambos.
Domingo, Diciembre 3, 2006
1 comentario »
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hola!! me encanta tu nick es de strawberry fields…parece que eres un chico profundo
Comentario por katty — 5 Diciembre 2006 @ 0:44 am