En ocasiones me emborracho, me curo, me anestesio y dejo de pensar, me olvido de los sitios las caras y las canciones, dejo de recordar, dejo de añorar lo que nunca jamás sucedió, dejo de escribir la historia de lo que pudo haber sido.
En ocasiones me siento bien, respirando del cielo nocturno en calma, entre semana, cuando solo es para mi, o en mañanas soleadas en las que escapo de oficinas grises, o de la cama que no me deja despertar hasta tan tarde.
En ocasiones me olvido de estupidos pensamientos, de vidas alternativas, de archivos ejecutables que corrompen mis noches y me acortan el sueño.
En ocasiones me olvido de olvidarme de todo.
Deberías escribir más…
Comentario por gemma — 22 Marzo 2004 @ 1:05 am