A veces me pregunto como será la próxima muerte de un ser querido. Lo se, es algo bastante indeseable de preguntarse pero que le vamos a hacer, me han hecho así.
Un mal día, en una hora extraña, alguien hará sonar el teléfono y citará las palabras. La primera reacción es de estupor e incredulidad, pero mientras repites mentalmente “no puede ser” en el fondo del subconsciente ya se debe haber iniciado el largo, lento y tortuoso proceso de asimilación.
O quizá iré a despertar a alguien como tantas otras veces y ya no se moverá, ya no se asustará por haber sido brusco, ya no despertará.
Ese día desearé que todo sea un sueño que me permita volver a la más desagradable de las rutinas que acaba de ser truncada, esa que tanto odio y de la que desearé no haber salido entonces.
que yo soy un pobre tonto jajaja si creo en esto jajaa
Comentario por bryyan — 19 Junio 2005 @ 23:27 pm