Estoy de vacaciones y llevo 2 noches hablando hasta las tantas con mi amigo Hugo sobre nuestro pasado en común (casi todo), sobre nuestras vivencias y recuperando los recuerdos documentados en escritos o en las cintas que grabábamos durante horas cuando teníamos casi 10 años menos.
Es fantástico releeros o escucharlos de nuevo, ya que tenemos todo lujo de detalles sobre conversaciones de entonces y sobre como era nuestro día a día y las cosas que nos sucedían.
Es bueno volver de vez en cuando, regocijarte en viejas heridas y reírte de lo fácil que era todo y lo difícil que lo veías (o no!).