Y me vomito gritando un sueño.
No paran de llover las nubes del fracaso,
disparan las pistolas de la soledad,
ya no salgo en la guía ni en la calle de olvidados.
Gritaré un poco más, sangrara mi garganta,
la pared con mil huellas de mi loca cabeza,
ahora no puedes entrar,
estoy ordenando mi casa.