Calles amables
Los Domingos por la noche, y algunos días entre semana, las calles son amables.
No todas, hablo de las calles de les Corts.
Calles estrechas, peatonales, con sus vecinos, sus balcones, el parque, la tienda... pero todo cerrado, en silencio, quieto, con una solitud que te acompaña y te arropa.
Paz, tranquilidad y sosiego, paseando por cada una de las calles. En algunas nunca antes estuve, pero la sensación es la misma.
Un poco más lejos llego al parque en el que jugué cuando era pequeño, muy pequeño, casi no lo recuerdo.
El parque ha cambiado, la arena mojada ya no huele igual y hay mucho más cemento... pero el parque sigue ahí, donde debe estar.
Qué calma se respira en la madrugada, todo en silencio, sin prisa...
Me siento tan bien...



